La Gestión de Pruebas se encarga de organizar y dirigir las actividades de verificación y validación del software a lo largo de todo su ciclo de vida. Esta fase establece un conjunto de procesos y procedimientos que permiten:
- Planificar y Coordinar:
Definir y programar todas las actividades relacionadas con la verificación de requerimientos, pruebas unitarias, integrales y de aceptación, asegurando una ejecución sistemática del proceso.
- Detectar Errores de Forma Temprana:
Subrayar la importancia de identificar defectos en etapas iniciales del desarrollo. La detección temprana no sólo facilita la corrección de errores, sino que también minimiza los costos asociados y reduce el retrabajo en fases posteriores.
- Dirigir Equipos y Recursos:
Establecer roles, responsabilidades y flujos de comunicación claros entre los miembros del equipo, para garantizar que cada actividad se realice de forma coordinada y eficiente.
Objetivo
El objetivo central de la Gestión de Pruebas es establecer un enfoque estructurado que asegure:
- Eficiencia:
Optimizar el uso de recursos (humanos, técnicos y de tiempo) para llevar a cabo las pruebas de manera precisa y oportuna.
- Eficacia:
Garantizar que el producto final cumpla con los requerimientos funcionales y técnicos establecidos, al detectar y corregir errores de forma temprana.
- Reducción de Costos:
Disminuir el impacto económico derivado de fallos detectados en etapas avanzadas del desarrollo, al facilitar la corrección en fases tempranas y mejorar la calidad global del software.